La norma, que fue impulsada por la concejal del MPN Andrea Ferracioli, es similar al proyecto que obtuvo el miércoles pasado media sanción de la Cámara de Senadores de la Nación.
La nueva ordenanza contempla todas las razas de canes, pero su objetivo apunta principalmente a los galgos que desde hace muchos años en la ciudad de Neuquén son utilizados para carreras y apuestas. Existen canódromos en Neuquén, Plottier y algunas otras localidades, donde se organizan competencias clandestinas.
"Ese proyecto nace a raíz de una necesidad latente. Hace tiempo en el Concejo venimos trabajando en mejorar las ordenanzas vigentes en relación a la tenencia responsable de mascotas y en esta oportunidad el tema que nos convoca es la carrera de galgos, donde se visualiza el maltrato animal y acciones ilegales como las apuestas clandestinas. Este tipo de pseudo espectáculos están viciados de manejos inescrupulosos que ponen el interés económico por encima del bienestar del animal y eso no se puede permitir", comentó la concejal minutos antes de la aprobación de la norma.
Ferracioli explicó además que para mejorar el rendimiento de los animales en las carreras se los somete a la ingesta de estupefacientes y estimulantes, lo que les acorta la vida de manera significativa, de 2 a 4 años. Cuando el galgo pierde agilidad y velocidad su destino más cierto es el abandono.
"Los animales son sometidos a la monta forzada y a un proceso de selección donde cada perro tiene su función, algunas para carreras y otros para reproducción. Los que no sirven se matan, porque no se pierde tiempo ni dinero en mantenerlo", agregó.
Las carreras de perros son violatorias de la ley 14246 de protección animal y la ley provincial 271 que reglamenta los juegos de azar, ya que existen apuestas de dinero de por medio.
El Concejo Deliberante sancionó además una declaración para que la Legislatura de Neuquén sancione una ley que prohíba esta actividad en todo el territorio provincial.
La primera carrera oficial de galgos en Argentina se realizó en la provincia de Santa Fe en 1965 cuando se creó la Primera Comisión de Carreras dentro Canódromo Club Centeno, que mediante decreto dio forma legal a una comisión que organizaba esta actividad.