A pesar de ganar el concurso convocado por el anterior Govern para instalar un segundo casino en la Isla, Gran Casino Teatro Balear no consiguió las pertinentes licencias municipales.
El proyecto ganador incumple la ordenanza de usos de Centros Históricos del Ayuntamiento de Palma, motivo por el cual el consistorio presidido por Mateu Isern no concedió a la empresa promotora la licencia de obra.
Cabe destacar que el proyecto del casino supera los 300 metros cuadrados que permite la citada normativa para las nuevas actividades así como que no cuenta con parking propio y está rodeado de viviendas.
La denegación de la licencia municipal propició que los promotores acudieran a los tribunales, aunque dieron la razón al Consistorio. Sin embargo, nunca renunciaron a su proyecto y solicitaron una prórroga al Govern, que se la concedió a finales de noviembre.
La anterior Consejería de Economía y Competitividad otorgó una ampliación de seis meses a los promotores del segundo casino para poder conseguir las licencias de obra y apertura, que debe conceder el Ayuntamiento de Palma. Los pliegos del concurso ya contemplaban la posibilidad de obtener una prórroga ya que se dejaba claro que la empresa ganadora era la responsable de conseguir las licencias.
Sin embargo, la ampliación del plazo por parte del Govern no fue suficiente ya que el Ayuntamiento debía modificar la ordenanza de usos de Centros Históricos para poder conceder la correspondiente licencia. Al no obtener los permisos municipales, el Govern ha firmado el expediente de caducidad de la licencia. Los promotores de el Gran Casino Teatro Balears no tenían constancia ayer de tal decisión.