De esta forma, Marina del Sol, propiedad de la empresa penquista Valmar, ligada a la familia Imschenetzky y el fondo canadiense Clairvest Group, comprará, en una cifra aún no revelada, el 50% de la propiedad del Casino Sol de Calama y Sol de Osorno. La firma ya era controladora de la mitad de ambos centros de juego.
Además, indicaron fuentes cercanas, el trato ya está cerrado. Sólo esperarán la autorización de las autoridades pertinentes que tienen que revisar los estados financieros de la sociedad compradora, y diversos aspectos legales, tributarios y patrimoniales de los dueños de Marina del Sol.
Dentro de los puntos aún pendientes está el saber desde dónde se administrarán las nuevas operaciones. Fuentes ligadas a la industria comentaron que ésta no sería la única compra del grupo penquista y estarían evaluando más opciones.
Chillán
El mismo grupo Marina del Sol está postulándose para quedarse con la licencia de operación del casino de Chillán, luego de que Somontur (dueños de Termas de Chillán) renunciara a su administración. El proceso, que se encuentra entrampado administrativamente luego que el grupo Boldt-Peralada acusara errores en la votación para quedarse con el casino, sólo le falta la aprobación de la Superintendencia del ramo. El proyecto para instalarse en Chillán, significa una inversión superior a los U$S50 millones para Marina del Sol.