La resolución también deniega la suspensión del procedimiento para la instalación y explotación de un casino concedida por el Govern el 21 de noviembre de 2013. Esta suspensión de los plazos para la instalación de la nueva sala de juego fue solicitada como consecuencia de la negativa del Ayuntamiento de Palma de conceder la licencia de obras y de actividad, requisito imprescindible para que la concesión de la autorización del Govern no quede desierta.
Los servicios jurídicos del Govern alegan que no se puede conceder esta suspensión del procedimiento ya que en la primera prórroga concedida para la apertura del nuevo casino, cuyo plazo finaliza mañana, se especificaba que en el caso de que la adjudicataria agotara el nuevo plazo se procedería a declarar desierto el concurso, tal como se indica en el Reglamento de Casinos.
Los concesionarios alegaban que no habían podido conseguir las licencias municipales necesarias debido a la "cerrazón municipal" y alegaban la supuesta ilegalidad de la resolución de la gerencia de Urbanismo de Cort en las que se les deniega expresamente la obtención de la licencia municipal de obras.
No obstante, los servicios jurídicos del Govern no admiten el anterior razonamiento y recuerdan que "los actos de las administraciones públicas sujetas al Derecho Administrativos se presumirán válidos y producirán efectos desde la fecha en que se dicten, salvo que en ellos se disponga otra cosa".
El Gran Casino Teatro Balear, mientras no haya una resolución judicial al respecto, carece de la licencia municipal de obras y de actividad, requisito imprescindible para que pueda abrir sus puertas.
De hecho, el recinto se encuentra en estos momentos precintado por Cort por haber realizado obras sin licencia y con varios procedimientos judiciales por resolver, entre ellos una denuncia penal contra el gerente por desacato.