Paralelamente, se conoció que los datos de las inspecciones que debieron realizarse en el sexenio pasado- en el cual era gobierno Felipe Calderón- desapareció, según la actual administración en la Secretaría de Gobernación. Cabe señalar que la administración panista de Calderón fue tildada de privilegiar al sector de juegos de azar.
De acuerdo al argumento de la Dirección General de Juegos y Sorteos, las actas de inspección forman parte de expedientes de procedimientos administrativos reservados por cinco años, a partir de la fecha en que se inició cada uno, debido a lo cual no se darán a conocer por ese período de tiempo.
Y en relación a la estadística de inspección del año 2012, ya ubicada dentro del gobierno de Felipe Calderón, se conoció que una vez realizada una búsqueda exhaustiva dentro de los archivos de esta unidad administrativa, la información es inexistente.
Por otra parte, el periodo ordinario de sesiones en el Congreso de la Unión terminó sin que los senadores revisaran la nueva Ley de Juegos y Sorteos con Apuesta, aprobada en la Cámara de Diputados en diciembre de 2014. Por lo que en los siguientes meses, salvo que se incluyera el tema para un periodo extraordinario, la operación de los casinos continuará con base en la ley de 1947.
El valor de la industria del juego en México se calcula en por lo menos 55 mil millones de pesos mexicanos al año (unos 3.540 millones de dólares), incluida la operación actual de alrededor de alrededor de 300 casinos en todo el país, propiedad de una treintena de compañías.