En una rueda de prensa denunció la situación de "acoso y derribo" que considera que sufrió y explicó que denegó la entrada en el recinto a las Policía Local porque la primera vez se hizo "sin orden judicial". "Han violado mi domicilio", agregó.
Esto viene a raíz de las declaraciones que realizó hace unos días el portavoz del Ayuntamiento de Palma, Julio Martínez.
"Si es verdad que no hay ningún problema, que no nos dejen entrar nos da que pensar. A lo mejor no es exactamente así como dicen ellos", señaló Martínez, quien precisó que los técnicos del consistorio escucharon ruidos que indican que las obras continúan incluso estando el local precintado para su paralización.