La mayoría de los analistas del mercado no desean analizar la situación de esta empresa porque su valor de menos de 0,5 euros y su difícil panorama financiero, que le llevó a ampliar hasta en 14 veces el plazo para llegar a un acuerdo con sus acreedores recientemente, hace de ella un valor con poco atractivo.
Tanto es así, que los analistas de CaixaBank, Kepler Chevraux y Eva Dimensions, únicas firmas que se pronunciaron en 2014 de Codere, le daban un precio objetivo de 0,3 euros. En los últimos días, el experto de BBVA, Juan Ros Padilla, valoró las acciones de Codere en 0,20 euros, según indica Bloomberg.
Otro dato importante es que los resultados de Codere, que se hicieron públicos el pasado viernes, no muestran signos de cambio: Codere perdió 173.000.000 de euros (193.175.229 dólares) en 2014, igual cantidad que un año antes.
Posible especulación
Dadas las circunstancias, el analista de XTB, Rodrigo García, se refirió a lo sucedido en la última semana como “una auténtica barbaridad”. Según explica este analista, Codere se está comportando como “un auténtico chicarro y las subidas atienden a un comportamiento puramente especulativo “.
Ni la CNMV, ni la propia Codere notificaron ninguna noticia que invite a comprar acciones de la compañía. Según García, “la prueba evidente de que lo que se hizo en los últimos días es especular está en el número de operaciones que se están registrando. Si hubiera un motivo fundamental para apostar por las compras no se registraría después el elevado número de ventas que se están produciendo”.
El mercado registró en la semana del 9 de febrero al 16 casi 3 millones de operaciones, mientras que desde del 17 al 24 el volúmen operado se disparó por encima de las 66 millones de movimientos.
Además, García destaca que en estos movimientos especulativos siempre sucede lo mismo: “Si el valor se dispara, aparecen buenas noticias acerca de la empresa; en caso de que caiga mucho, los rumores son negativos “.
En este caso, tras la subida del 77 por ciento que se produjo el 22 de febrero, se empezó a rumorear que la empresa podría vender activos que tiene en México y con ello respaldar su refinanciación. Un hecho desmentido por la propia Codere, cuyos responsables sostienen que si fuera cierto se lo hubieran notificado a la CNMV con un hecho relevante.
La propia compañía encuentra inexplicable la subida. La posibilidad de OPA tampoco se contempla ya que la mayoría de Codere está controlada por la familia Martínez Sampedro, propietarios del 63,7 por ciento de la misma.
Desde el punto de vista técnico, el analista Josep Codina señalaba que “proyectar hasta donde puede subir el valor es muy complicado, y al análisis técnico sólo ofrece referencias que pueden ser muy fácilmente superadas o perdidas”.