El viernes podría conocerse el futuro de Riviera, si se aprueba el plan de ese organismo público, que está interesado en gastar 191.000.000 de dólares para el complejo inaugurado en 1955, y que tenía como figura principal de sus shows, en sus inicios, al showman y pianista Liberace.
El ente público de convenciones confirmó la posible compra del inmueble, después de días de no comentar nada sobre los rumores de un acuerdo. Si se cierra este trato, el casino cerrará sus puertas en seis meses y se procederá a su demolición.
Riviera Holdings Corporation, propietario del establecimiento, está dirigido por los directores y afiliados de Starwood Capital Group. El directorio de la Autoridad de Convenciones y Visitantes programó una reunión para este viernes para votar sobre la propuesta de compra, que destinará hasta 182.500.000 dólares por la propiedad, y hasta 8.500.000 dólares para otros gastos relacionados con la operación.
La creación de un centro de convenciones en el predio del Riviera es considerada por los hombres de negocios de la ciudad como una gran mejora a las instalaciones existentes, ya que agregaría una importante cantidad de metros cuadrados destinados a exposiciones y reuniones.
La entrada exterior del casino es conocida por la escultura de bronce que inmortaliza a varias bailarinas esculturales de su espectáculo Crazy Girls.
La última vez que el establecimiento se declaró en quiebra fue en 2010. Resurgió un año después, aunque las pérdidas persistieron.