En el marco de los diferentes encuentros, la Generalitat le explicó a los representantes de Melco en qué situación se encuentra el proyecto luego de la retirada de Veremonte como promotor y cómo se articula el acuerdo entre el Incasòl y La Caixa, con el que la Generalitat se asegura una opción de compra durante 18 meses de las 150 hectáreas sobre los que se levantará el complejo de hoteles, comercios de lujo y casinos.
Los interlocutores de la Generalitat le pidieron a Melco que exponga cuál es su idea para intentar consensuar los trabajos de la Administración con la que previsiblemente será el primer operador de casinos del recinto. Con ese objetivo ambas partes programaron nuevas reuniones.
Melco fue preseleccionada para el otorgamiento de dos licencias de casino, cada una de las cuales supondrá una inversión mínima de 300.000.000 de euros (340.000.000 de dólares). En un caso la licencia es individual, mientras que en otra participa junto a Veremonte, la compañía de Enrique Bañuelos que promovió el proyecto desde un principio y que ahora se situó como un socio más, después que descartara adquirir los terrenos a La Caixa.
Grupo Peralada, otra de las compañías que mostró interés en gestionar otro casino y que también fue preseleccionada, se reunió hace dos semanas con la Generalitat, mientras que próximamente se realizará un nuevo encuentro con emisarios de Hard Rock, que lucha por una cuarta licencia en asociación con Veremonte.
Los trabajos para culminar el plan director urbanístico están avanzados y se espera su aprobación inicial durante la tercera semana del mes de febrero. En ese documento se concretará la edificación en el recinto, a la vez que recogerá la posibilidad de construir vivienda junto a BCN World, cuestión que hasta la semana pasada negaba el Gobierno catalán.