“Tengo mucha confianza en el futuro de nuestra empresa, que combinará una estructura de capital mejorada y contará con una red de propiedades rentables”, explicó Gary Loveman, presidente de la empresa que gestiona 44 casinos y complejos de ocio en 13 estados de Estados Unidos bajo las marcas Caesars, Harrah’s y Horseshoe.
El grupo informó que todos sus casinos se mantienen abiertos y que funcionarán sin interrupción durante todo el proceso de reorganización. La compañía sostiene que el plan previsto de reestructuración servirá para reducir su deuda en 10.000.000.000 de dólares, pasando de 18.400.000.000 dólares de deuda, a una nueva de 8.600.000.000 dólares.
La compañía afronta también la solicitud de quiebra involuntaria que el lunes presentaron contra la empresa varios fondos de inversión que denuncian presuntas operaciones irregulares.
Caesars Entertainment fue adquirida en 2008 por las firmas de inversión Apollo y TPG en una operación valorada en 30.000.000.000 de dólares.