“Mientras trabajamos para ayudar a que Atlantic City obtenga estabilidad financiera y a que se recupere la industria de los casinos, tenemos que ser ingeniosos y creativos. Por definición, esta ley apunta a las licencias de casino en menor escala, y si esto puede ayudar, deberíamos hacerlo”, dijo el Presidente del Senado Stephen Sweeney, principal patrocinador de la nueva ley.
Steven Sweeney introdujo la semana pasada una serie de medidas diseñadas a estabilizar los impuestos para los ocho casinos sobrevivientes y a que Atlantic City pague sus deudas municipales. Un proyecto previo requería que los hoteles tuvieran al menos 500 habitaciones y que el desarrollo se hiciera en un edificio de nueva construcción.
Nueva Jersey se está esforzando para atraer a casinos nuevos, más pequeños, a Atlantic City. La Legislatura estatal planea reducir los requerimientos de una ley de 2011, diseñada para atraer a los desarrolladores que quieren construir hasta dos nuevos, más pequeños y más económicos casinos en la costa, con hasta 200 habitaciones.
No se han construido nuevos casinos desde que el Gobernador Chris Christie firmó el proyecto en enero de 2011. Los Indios Seminola de Florida, a través de la franquicia Hard Rock International, propusieron uno pero se echaron atrás poco después.
Cuatro de los 12 casinos de Atlantic City han cerrado este año; una quinta sala, Trump Taj Mahal, cerrará el 20 de diciembre. Hasta el momento, 8000 trabajadores de los casinos han perdido sus empleos en 2014.
El nuevo plan de casino boutique fue considerado como un modo de alentar a los desarrolladores a entrar al mercado a un precio mucho mejor a los US$ 1500 o 2000 millones que cuestan los casinos de nivel superior. Revel, que cerró en septiembre pasado, a menos de dos años de su inauguración, costó US$ 2.400 mil millones y nunca logró generar beneficios. Los casinos más exitosos de la ciudad tienen 2000 habitaciones o más.