El nuevo espacio, con una extensión de unos cuatro metros de ancho por 30 de largo, tendrá capacidad para recibir a entre 80 y 100 personas. La zona contará con mesas, sillas y sombrillas para los clientes, y estará ambientada con dos pantallas gigantes importadas. Así, la reforma conllevará una inversión de unos 500.000 dólares.
"Lo que siempre buscamos y es parte esencial de nuestro negocio es generar alternativas de entretenimiento, entonces nos parece que un lindo sector gastronómico al aire libre que pueda dar a los montevideanos un lugar para sentarse a tomar un trago y escuchar un grupo de música, va muy alineado con lo que buscamos", explicó Carlos Benavides, gerente de marketing de HRU, empresa a cargo de la gestión de los hipódromos de Las Piedras y Maroñas, y las salas de slots Entertainment Maroñas.
La elección de la sala de Montevideo Shopping para desarrollar el proyecto no fue al azar. Ese local representa el 50 por ciento de la facturación del grupo, y recibe a diario a unas 5.000 personas, la mitad de los clientes que pasan por las salas de juego de Entertainment Maroñas.
La apuesta de HRU con este nuevo espacio gastronómico pasa por conquistar a distintos públicos que conviven en la zona. Uno de ellos es el que acude al after office, es decir, quienes salen a tomar algo después de la jornada laboral en la oficina. Por tanto, los responsables del proyecto esperan durante la tardecita a personas de entre 25 y 35 años y luego a un público más adulto.
Este perfil amplía un poco más el segmento de quienes pasan por las salas regularmente. Si bien se trata de un público bastante equilibrado en su composición, en el análisis por sexo "podríamos decir que algo más de la mitad son mujeres y si lo evaluamos por edad la mitad son personas de entre 45 y 55 años", comentó Benavides.