De acuerdo con la norma, aprobada el 5 de noviembre, el precio de venta de las máquinas será fijado en el 80 por ciento de su valor comercial actual, "en el estado que se encuentren”.
Desde el inicio de actividades de la AJ, en 2011, hasta octubre de este año, se decomisó un total de 11.437 máquinas o medios de juego y se obtuvo por concepto de multas 16, 1 millones de bolivianos.
La AJ emitirá un aviso de remate en la prensa escrita y en su portal institucional, en el cual consignará el precio base, lugar, día y hora de la subasta pública.
Cuando no haya ofertantes, la subasta será declarada desierta y dará lugar a un segundo proceso, con la rebaja del precio base de remate en 25 por ciento con respecto al costo anterior.
Lo recaudado por el remate de las máquinas será transferido por la AJ a la cuenta única del Tesoro General de la Nación.
No obstante, el decreto señala que las máquinas de juego con decomiso "definitivo” y que no cumplen los requisitos de funcionamiento, en las actividades de juego reguladas por la AJ, serán destruidas o subastadas para su exportación. "Cuando no sea posible su destrucción podrán ser vendidas en subasta pública para su exportación a territorio extranjero”, remarca.