"Tenemos planificado que hasta finales de noviembre podamos destruir al menos el 50 por ciento de las 11.400 máquinas. Es decir, 5.000 a 6.000 máquinas porque ya emitimos la resolución regulatoria que establece el procedimiento para este fin”, informó el director ejecutivo de la AJ, Mario Cazón.
La entidad intervino más de 1.000 salas de juego y se emitieron sanciones por 16 millones de dólares. El funcionario dijo que "la destrucción se hará en presencia de un notario de fe pública”.
Para cuidar el medio ambiente se separarán las partes contaminantes del equipo electrónico, que serán depositadas en un relleno sanitario de la ciudad.
Además, aseguró que las empresas que operan en el país entregaron entre enero y el 27 de octubre de este año alrededor de 161 millones de bolivianos en premios a sus clientes por promociones empresariales. Esto significa que aportaron cerca de 16 millones de bolivianos al Estado en impuestos.
Cazón explicó que las promociones empresariales se incrementaron en un 30 por ciento en los primeros diez meses de este año, con respecto a igual periodo de 2013, y la reguladora alcanzó a emitir 681 autorizaciones.