ANESAR lamenta que un cargo público renuncie al empleo e inversión que puede proporcionar un negocio legal, pero más lamentables todavía se consideran los motivos en que se justifica tal decisión, y que dejan ver con claridad que a ojos de la alcaldesa nuestra actividad es, en el año 2014, indigna y perniciosa para la normal convivencia vecinal de su ciudad, indicó la asociación.
Para Raquel Sánchez esta “tolerancia cero” en autorizar salones de juego es necesaria para “resolver los posibles conflictos por la inadecuada coexistencia entre este tipo de establecimientos y el uso residencial, limitar la incidencia negativa que estas actividades pueden tener en el medio social y urbano y evitar eventuales perjuicios, especialmente en niños, jóvenes y adolescentes”.
En la misiva enviada por el presidente de ANESAR, Josep Vall Royuela, se le recuerda que la intolerancia se debe practicar con aquellas actividades ilegales o no autorizadas que además hacen una competencia desleal a quien sí cumple con las normas, informando a su vez a la alcaldesa que los salones de juego son un sector económico legal que, además de generar inversión, empleo y recursos a las administraciones, se autorizan precisamente para proporcionar una oferta de ocio en un entorno seguro, controlado a aquellos ciudadanos que, libre y voluntariamente, optan por ello.