La pérdida de 40,67 millones de euros en ambos ejercicios revela la delicada situación que atraviesan las empresas gestoras de estos establecimientos, pero resulta mucho más significativo apreciar el fuerte impacto a la baja por este concepto en el período 2009/13, que observa una caída de más de la mitad de los ingresos. En 2009 lo recaudado por las comunidades autónomas representó 666,67 millones de euros frente a los 283,17 millones de euros de 2013. Un diferencial en apenas cinco años que causa mareo y es enormemente sintomático.
Algunas comunidades mantienen el impuesto sobre el juego del bingo y otras un impuesto sobre los premios del bingo. Según revela el citado Informe de la revista JP, en 2013 ambos indicadores sumaron 6,27 millones de euros adicionales para estas jurisdicciones frente a los 6,83 millones de euros ingresados en el período 2012.