José Spinelli, el titular del Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (Iafas) de Entre Ríos, el organismo que debería ser el agente recaudador del impuesto, confirmó que en el Poder Ejecutivo “están trabajando para ver cómo lo implementan”.
En ese sentido, se han realizado reuniones para darle forma a la nueva carga: “A la ley la tiene que reglamentar el Ejecutivo y está trabajando en eso. No es fácil de instrumentar”, dijo José Spinelli y cuestionó que “a eso no lo tuvieron en cuenta en su momento” cuando se dio luz verde a la creación del tributo.
Es que el de los juegos de azar “es un impuesto sobre lo proveniente de la ganancia del apostador, o sea que grava directamente al apostador”, explicó. Y en ese caso, se descontará un porcentaje sobre lo que el jugador cambie en fichas o tickets al retirarse del establecimiento, “siendo o no dinero ganado en el juego”, puntualizó el funcionario.
“Hicimos saber al Gobierno con una nota enviada en su momento, los inconvenientes para poner en práctica esto porque a los sistemas - tanto en casinos o bingos, fundamentalmente en tragamonedas - hay que modificarlos totalmente para poder hacer esa retención. No es una tarea de un día para otro”, insistió.
Esta nueva carga, según Spinelli, no será “comercialmente beneficiosa” para el organismo que se dedica a recaudar fondos para la acción social porque “traerá una retracción en cantidad de apostadores”, admitió.
“La gente concurrirá a jugar con el mismo dinero, no con más dinero. Y al retenerle un porcentaje lo único que se haría es un cambio de caja y el Iafas recaudaría menos”, consideró.
Cabe destacar que los máximos y mínimos sobre los cuales se aplicará el porcentaje de retención, son cuestiones que debería fijar precisamente la reglamentación pendiente.