Así, después de caer más de un 37 por ciento desde la reestructuración, hoy tocar rebotar y, además, hacerlo con un fuerte volumen de negociación, que al fin y al cabo es lo importante en estos casos.
Las acciones de la compañía se disparaban pasado el mediodía español más de un 17 por ciento y a las 13:25hs. ya se habían negociado más de 1.222.000 acciones, más de cinco veces el volumen medio diario de títulos que es de 236.713.
No en vano, los inversores intentan rascar rentabilidad en la operación de exclusión de bolsa de la compañía que se llevará a cabo una vez ejecutados todos los acuerdos alcanzados con los bonistas de Codere, como publicó la semana pasada El Confidencial.
Los tiempos son los siguientes: la familia Sampedro, máximo accionista de Codere, pasará de tener el 70 por ciento del capital al 2 por ciento, pasando el control de la empresa a los bonistas. Los acreedores aceptan una quita de unos 400 millones de euros sobre los 1.100 millones de deuda y el canje de más de 670 millones de deida por capital. Además, inyectan 450 millones de euros mediante dos emisiones de deuda subordinada y senior, lo que le da liquidez para seguir siendo operativa.
La familia Sampedro comprará entonces un 20 por ciento de Codere a precio de mercado, pero el control de las decisiones pasa a un consejo de administración que ya no estará controlado por éstos. Finalmente, se lanzará una Oferta Pública de Adquisición para los minoritarios que aún tengan acciones.