Ofrecen el sistema de captura de apuestas de la quiniela y el control online de las máquinas tragamonedas de todos los casinos por un total de diez años. Sólo en las terminales de quiniela, el Estado provincial invertirá cerca de 350 millones de pesos (más de 42.700.900 dólares).
Las licitaciones millonarias de IPJC pueden sorprender porque el anuncio apareció publicado en los diarios locales a pocas semanas del fuerte conflicto político por el endeudamiento y la falta de recursos del Estado provincial.
Sin embargo, quizás no sean tan raros estos lanzamientos si se tiene en cuenta el volumen de recursos del organismo oficial que maneja el juego en la provincia. Con o sin endeudamiento, nadie para de jugar y al IPJC genera plata todos los días. Es una suerte de isla en la administración, donde la falta de fondos agobia en cada oficina.
Según datos oficiales de 2013, el juego genera una recaudación de 1.800 millones de pesos (más 219.800.700 de dólares) por año. Una parte de esa plata va a parar a los planes de salud, aunque el monto es menor: cerca del ocho por ciento del total.
El resto de los ingresos totales, descontados los premios, solventa un organismo que tiene alrededor de 700 empleados, una población alta de gerentes y muchos cargos políticos que aprovechan no sólo el oficialismo de turno, sino también la oposición.
Los millones podrían haber sido más de no haber surgido un decreto del gobernador Francisco Pérez a fines del año pasado que prohibió la creación de nuevos juegos de azar, justo cuando estaba en marcha la creación de una lotería virtual.
Transparencia
A pesar de todo, Bianchinelli defendió las licitaciones en marcha en Casinos porque considera que regularizan el sistema e incluso le aportan transparencia.
En el caso de la quiniela (los sobres se abren el 12 de agosto), el presidente del IPJC señaló que la licitación se lanza con un año de anticipación y que este paso resulta necesario debido a que el operador privado actual lleva 15 años ininterrumpidos a cargo del negocio.
Se trata de Ivisa, de los hermanos Darío y Gabriel Rosenzvit, dos empresarios con muchísima historia en el juego nacional: manejan muchos casinos y están ligados al popular Telekino.
"Antes se renegociaba todo, pero ahora hemos decidido llamar a licitación", expresó Bianchinelli, quien administra entre 13 y 14 millones de pesos (entre 1,5 y 1,7 millones de dólares) "limpios" por mes de la quiniela. Es que a Ivisa se le venció la concesión de las terminales hace rato, pero el anterior conductor del IPJC, Daniel Pereyra, lo prorrogó por cinco años más.
La otra licitación (prevista para el 11 de agosto) directamente es calificada como una innovación por Bianchinelli. Es que la fiscalización online de la recaudación de las máquinas tragamonedas viene a cubrir una demanda que los propios organismos de control le habían hecho al gobierno.
En medio de una fuerte polémica, el ex legislador renegoció el año pasado el contrato de las tragamonedas de la sede central del Casino con Mendoza Central Entretenimientos (MCE), empresa de la familia Vila. El anterior acuerdo, también producido durante la gestión de Pereyra, le daba a la MCE un canon del 47 por ciento y la posibilidad de renovación automática. Bianchinelli bajó ese porcentaje al 43,8 por ciento, aunque a cambio MCE recibió una prórroga del contrato por ocho años.
Las viejas cláusulas de vinculación entre el Estado mendocino y MCE fueron cuestionadas por Fiscalía de Estado y el Tribunal de Cuentas, el cual, entre otras cosas, objetó que no existiera un mecanismo online para fiscalizar la recaudación de las máquinas. Esa necesidad es la que cubriría esta licitación.
"Hoy se controla de acuerdo a declaraciones juradas y supervisiones. Los fiscalizadores trabajan muy bien, pero con el control online vamos a estar mejor", expresó Bianchinelli.
Los nuevos controles recaerán en las 2.500 máquinas que funcionan en los diez casinos oficiales y en los 3.700 tragamonedas que tienen los siete casinos privados de la provincia. Permitirán certificar el dinero que realmente entra y servirán para el cobro de impuestos en un rubro en el que también circula mucha plata: sólo los casinos oficiales aportan 13 millones de pesos (más de 1,5 millones de dólares) por mes en limpio a las arcas de IPJC.