“La idea surge como misión para reconstruir el tejido social. Para mí el tema de la inseguridad es complejo. En lo inmediato hay que trabajar en la infraestructura policial. Pero si a la par el Estado no aborda la inclusión social el esquema de seguridad queda rengo. Lamentablemente, en muchos casos ese espacio que no ocupa el Estado es tomado por bandas delictivas, incluso ligadas al narcotráfico. Por eso veo que no sólo es importante lo inmediato sino que también es fundamental lo mediato”, explica Héctor Acuña.
Argumenta que la industria de casinos atrae, naturalmente, a quienes poseen menos recursos y ven en el juego la posibilidad de salvarse económicamente. El diputado define al juego como una debilidad de la sociedad y mediante esta iniciativa busca sacarle provecho para generar un impacto positivo.
El legislador justicialista explica que su proyecto cuida la seguridad jurídica porque no propone que sean las casas de juego las que aporten el dinero. La idea es que los recursos surjan del bolsillo de quienes concurren a las salas. “Pero el monto propuesto es tan ínfimo que tampoco se les quitaría mercado a las salas de juego. Las empresas no dejarán de recibir jugadores porque la entrada salga 10 pesos. No cambio la condición económica de las licitaciones. No me interesa atacar a los casinos”, resalta.
Estima que, de aprobarse el proyecto, se recaudaría entre 10 y 15 millones de pesos mensuales (entre de 1.200.000 y 1.800.000 dólares), como mínimo. El Fondo sería distribuido de la siguiente manera: a) 40% para la creación y mantenimiento de escuelas de oficio; b) 25% para adultos mayores; c) 10% para organizaciones no gubernamentales que acrediten su lucha contra las adicciones; d) 10% para clubes barriales; e) 10% para asociaciones vecinales; f) 5% para otras medidas de políticas públicas que, a juicio de la autoridad de aplicación, en este caso el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de la Santa Fe, merezcan ser atendidas.
“Convoco a todas las instituciones intermedias para que trabajemos en la aprobación de este proyecto. También invito al debate a las salas de juego. Espero que me acerquen alternativas, siempre y cuando tengan como eje la recomposición del tejido social”, concluye.
Una vez que la cámara retome sus actividades tras el receso invernal, el proyecto será girado a las distintas comisiones.