Basan sus críticas en "la prisa y ausencia de margen de maniobra" mostrada por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) en la tramitación de dicha ley.
Durante el encuentro, Artadi expresó su preocupación por los efectos de una medida de estas características en el juego presencial, ya que interpreta que "puede significar una competencia desleal, tomando en cuenta que la regulación es mínima comparada con la que tiene que afrontar el sector presencial".
La titular de Tributos y Juego de la Generalitat expresó igualmente el desacuerdo ante la posible instalación de terminales presenciales con oferta de juego online "porque es una forma de vincular el online con el presencial y paralelamente borrar la frontera entre las competencias autonómicas y estatal".