Esta medida abarcaría a casinos, bingos, sitios de máquinas de tragamonedas e hipódromos y el límite establecido para la instalación de los cajeros sería de 300 metros a la redonda de dichos establecimientos.
El proyecto establece a la “Lotería Nacional” como la autoridad de aplicación de la ley en los recintos que esta controla y en lo que refiere a la instalación y habilitación de cajeros automáticos, la autoridad recae sobre el Banco Central de la República Argentina.
Según establece el proyecto, este busca bregar por el “derecho a la salud” y proteger a aquellas personas que sufren de ludopatía o pueden sufrirla. “Si garantizamos las instancias necesarias para disminuir la frecuencia con que determinadas personas juegan, sin dudas se alcanzarán efectos y resultados favorables”, resaltó el diputado en su fundamentación.
Durand Cornejo también recuerda que en nuestro país existe una “relación directa entre las crisis socio-económicas, la proliferación de bingos, casinos, máquinas de monedas y el crecimiento de esta adicción que se equipara a la del alcoholismo o la drogadicción”.
Además, las salas de juego suelen estar abiertas las 24 horas los 365 días del año, lo que se combina de manera explosiva con el impedimento que el adicto tiene de controlar o detener el juego. Reconocido por los mismos jugadores, era más difícil jugar cuando debían viajar muchos kilómetros o porque debían dejar el lugar porque cerraba sus puertas. Es decir, “aunque un medio no provoque la adicción, puede favorecerla”, concluyó Durand Cornejo.
Acompañaron la firma del proyecto de ley 5581-D-2014 los diputados nacionales Federico Pinedo y Ricardo Spinozzi (Unión PRO).