La cifra recaudada implica un crecimiento interanual de poco más del 20% en comparación con el ejercicio 2012-2013 y un 40% más en comparación con el período 2011-2012.
A su vez, está a $ 74 millones de alcanzar la facturación de los siete primeros meses de 2013, cuando se registraron ingresos por $ 476 millones.
Los guarismos muestran una desaceleración en el ritmo de crecimiento, de la mano de la caída de la actividad económica y del menor turismo registrado en los valles serranos. No obstante, el juego mueve una cifra importante a nivel provincial.
Según los datos oficiales, al 30 de abril pasado, los juegos de distribución son los que explican la mayor parte de la recaudación que se ubicó en más de $ 183,7 millones. Al desagregar los datos, se observa que Quiniela lidera el ranking con apuestas por casi $ 170 millones; es decir, el 92,7% del total. El porcentaje restante se distribuye entre Lotería, con $ 7,8 millones; Toto Bingo con $ 5,1 millones y $ 965.268 en Res. Instantánea.
En segundo lugar se ubican los tragamonedas, que facturaron $ 107,7 millones, siendo marzo el mes con mayores apuestas con más de $ 23,3 millones.
Por su parte, los casinos facturaron entre diciembre-abril casi $ 62 millones, registrándose el mayor movimiento en los meses estivales, superando los $ 13 millones.
En tanto, los juegos foráneos generaron ingresos por $ 45,1 millones, de los cuales el Quini 6 explica más del 70% con $ 32,6 millones. El resto se reparte entre Telebingo y otros juegos.
Canon
En cuanto al canon total de los tragamonedas, Compañía de Entretenimientos y Turismo (CET) -concesionaria de las slots- pagó a los municipios en junio $ 2,6 millones y más de $ 13 millones en cinco meses del ejercicio 2013, que equivale al 3% de “coparticipación” por tener dentro de los ejidos urbanos salas que albergan esas máquinas; a lo que se suma un punto que la concesionaria paga de manera directa a los estados comunales donde se encuentran las tragamonedas. En tanto, el 97% de los ingresos están destinados a Desarrollo Social.