En caso de aprobarse la medida, la principal barrera que hasta ahora encontraban los operadores extranjeros -obligación de establecer una sociedad en territorio polaco- desaparecería y con ella, el mercado que actualmente se reduce a cuatro operadores, crecería considerablemente.
Eso sí, y a efectos fiscales, quienes quieran obtener una licencia para operar en el país deberán por lo menos tener una filial en Polonia.
Con ello además, se eliminarían barreras que hasta ahora existen en el país y que han sido objeto de advertencias al Gobierno polaco por parte de la Comisión Europea.