Santana agregó que estas cuestiones han sido corroboradas por los miembros de la plantilla de la sala de juego. Algunos de los aspectos que se pide al Cabildo es suprimir una cláusula para, en caso de no salir adelante la venta, indemnizar a los promotores, al igual que el hecho de blindar a la plantilla si el adjudicatario decide vender el casino, entre otras cuestiones, relacionadas, sobre todo, con los trabajadores.
Por su parte, desde Comisiones Obreras, se apuntó en un comunicado que “en ningún modo la asamblea ha avalado” la estrategia de UGT en el proceso de privatización, ya que ha sido precisamente dicho sindicato el que se ha negado a debatir y votar una propuesta de CC.OO. dirigida a iniciar un proceso de movilizaciones consensuadas”