Se trata de una declaración de intenciones (no vinculante) de ambas partes para facilitar la práctica y comercialización, conjunta e interconexionada, por los establecimientos de juego autorizados en sus respectivos territorios, del bingo electrónico, en las comunidades autónomas firmantes, generando sinergias positivas entre las comunidades autónomas que lo suscriben.
Con este protocolo general las comunidades autónomas firmantes promoverán que la iniciativa privada que gestiona el juego del bingo electrónico pueda llegar a acuerdos para el ofrecimiento de premios conjuntos, sin que esta declaración de intenciones genere a las comunidades autónomas firmantes compromisos que afecten al ejercicio de sus competencias exclusivas.