Según anticiparon fuentes de Hacienda, el proyecto de orden ministerial sobre las slots regulará el juego en línea con las normativas de países europeos como Italia, Reino Unido o Dinamarca. En el borrador de esta orden se han establecido medidas particulares de juego responsable como el aviso automático y periódico al jugador del tiempo jugado y saldo, y la autoimposición de límites de gasto y de duración de partidas.
En el segundo de los proyectos, el operador simplemente cruzará las apuestas de los usuarios, figurando como mero intermediario. Además de los controles propios de todo juego en Internet, en el borrador de apuestas cruzadas se fijan medidas específicas particulares, como la garantía del anonimato del usuario (el jugador no sabe contra quién apuesta) y la obligación de casar siempre las apuestas con la mejor oferta posible.
Los impuestos del juego sobre slots y apuestas cruzadas revertirán en las comunidades autónomas, como ya se hace con los otros juegos en Internet ya legalizados. Los proyectos de órdenes ministeriales, de acuerdo con lo previsto en la Ley de Regulación del Juego, dejan en manos de las comunidades autónomas la posibilidad de autorizar en un futuro la instalación de terminales de estos juegos en establecimientos públicos.
Período de información pública
Los dos borradores de órdenes ministeriales se someterán ahora a un período de información pública con el objetivo de que operadores, comunidades autónomas, consumidores y agentes interesados remitan sus valoraciones para mejorar la norma.
Una vez aprobadas ambas reglamentaciones, se procederá a la reapertura del mercado del juego online mediante la convocatoria de las correspondientes licencias. Los operadores, ya establecidos o no en España, que carezcan de las licencias correspondientes para prestar estos servicios, podrán obtenerlas previa verificación de los requisitos correspondientes.
La regulación de estos dos tipos de juegos tendrá efectos positivos, aseguran las fuentes, para la lucha contra el juego ilegal. Con estas dos normas, la DGOJ trata de canalizar una oferta ilegal ya existente a un entorno de juego regulado y, por tanto, seguro, en el que se respetan los derechos de los usuarios.
La DGOJ garantizará a los ciudadanos un entorno de juego responsable en el que estén también plenamente vigentes los controles de acceso para menores de edad y personas autoexcluidas de la actividad. Como complemento, la DGOJ está trabajando en un futuro reglamento de publicidad y juego responsable.