Este mes debió comenzar la recaudación de dos nuevos gravámenes en el estado, relacionados con la actividad de los casinos y el derecho a la vigilancia de máquinas de juego.
Sin embargo, como varios empresarios promovieron amparos en contra de dichos impuestos se suspendió el cobro “hasta que se resuelva esta situación legal”, indicó Carlos Pasos Novelo, titular de la Agencia de Administración Fiscal de Yucatán.
Al respecto, el gobernador Rolando Zapata Bello dijo estar convencido de que todas las normas tributarias que promovieron “son muy sólidas jurídicamente”, por lo que confió en que prevalecerá la disposición y se podrán cobrar dichos gravámenes.
“Algunos de los casinos recurrieron a la solicitud de juicio de amparo. Somos muy respetuosos de que hagan valer el Estado de derecho y que hayan acudido a las instancias correspondientes, pero confiamos en que (la justicia federal) ratifique la validez de las normas tributarias que fueron aprobadas en el Congreso del Estado”, señaló Pasos Novelo.
Los empresarios no han pagado estas cargas tributarias, pero cuando finalice el proceso, si resulta favorable al gobierno del estado, deberán cubrir lo correspondiente a todo ese tiempo.
Este año se pretende recaudar 120 millones de pesos (más de 9,1 millones de dólares) en Yucatán con los impuestos a la actividad de los casinos y los servicios de vigilancia y registro de máquinas de juego.
La Ley de Ingresos prevé que se cobre el diez por ciento de cada operación que se haga en esos establecimientos, es decir, cada jugador deberá pagar dicho porcentaje adicional cuando apueste.
En Yucatán se autorizaron 12 casinos, todos ellos en la ciudad de Mérida.