A través de un comunicado firmado por su titular, Daniel Amoroso, UNI Juegos acompañó las denuncias realizadas por la Federación Estatal de Comercio, Hotelería y Juegos de la Unión General de Trabajadores contra los fondos Canyon Capital Finance S.á.R.L. y GSO-Special Situations Fund LP y a su matriz Blackstone, así como a las entidades financieras y bancos, Credit Suisse, BBVA, Barclays Capital y Houston Casuality Company, por las presuntas actividades ilícitas que han podido cometer.
De acuerdo a la denuncia, también apoyada por Comisiones Obreras, en forma reiterada se han puesto en peligro los derechos de los trabajadores por parte de los denominados fondos buitres que han comprado la deuda bancaria de la empresa y luego a través de posibles maniobras fraudulentas y con cláusulas leoninas llevaron a Codere a una situación límite.
“Respaldamos por lo tanto la denuncia realizada por UGT ante la Fiscalía Anticorrupción ante la evidente inactividad de los distintos organismos de la Administración Pública española, ya que urge ponerle freno a este tipo de prácticas que sólo buscan asfixiar a las sociedades en dificultades económicas y financiera, sin el menor reparo en atentar contra su propio funcionamiento y el mantenimiento de las fuentes de trabajo”, manifestaron fuentes de UNI.
Para UNI “es inadmisible que una empresa, viable, y con más de 30 años de vida, esté sumergida y asfixiada por este tipo de operadores financieros que sólo busca despojar de forma ilícita los recursos del grupo, con la consiguiente pérdida de puestos”.
“La historia reciente ha demostrado en varias oportunidades, y lamentablemente en distintos países, que los fondos buitres descontrolados provocan pérdidas irreparables en el tejido social de las naciones, aumentando sus ganancias a costa de mayor desempleo y marginalidad. En definitiva, un negocio que beneficia a unos pocos y causa perjuicio al resto”, concluyen.