Los juegos de raspadita (Banco, Astro, Vegas, Cash o Millionario…) son los más lucrativos para la FDJ desde su creación en 1989. En 2013, la veintena de juegos de ese tipo representaron ganancias por 5.560 millones de euros, es decir el 45 por ciento de las ventas de todos los juegos de azar que administra.
Colé retomó los argumentos de un ingeniero jubilado, que en 2006 demandó a la FDJ afirmando que los boletos de raspadita no estaban repartidos al azar sino por libretas. Según el ingeniero Robert Riblet, en tres de cada cuatro libretas "solo hay un premio gordo" superior o igual a 20 euros, siendo todos los restantes perdedores o ganadores de montos insignificantes.
Una vez vendido el "gordo", los otros boletos seguían siendo vendidos, lo cual constituye, según el denunciante, una "ruptura de las condiciones de igualdad" entre los jugadores.