Este casino forma parte del Grupo Gran Madrid junto a los casinos de Torrelodones (Madrid) y Benalmádena (Málaga), y es propiedad de la familia Escolano.
2009 fue un año de buenos ingresos para el casino de Cartagena, cuando alcanzó un volumen de negocio de 6,3 millones de euros; desde entonces, su facturación no ha dejado de descender hasta los 2,3 millones registrados en 2011, último año conocido.
Su plantilla, más reducida en la actualidad, llegó a ser de un centenar de trabajadores. Con anterioridad a su actual ubicación, la licencia del casino se explotó durante al menos ocho años en el hotel Hyatt en La Manga.