Ossorio destacó que esta modalidad de juego persigue impulsar el desarrollo de este sector empresarial y crear puestos de trabajo. Las salas que decidan interconectarse podrán ofrecer premios más atractivos al consumidor, según una nota de prensa de la Comunidad de Madrid.
La Comunidad de Madrid cuenta con 46 salas de bingo electrónico, en las que jugaron más de 22 millones de euros durante 2013. El acuerdo se pondrá en marcha mediante la conexión de establecimientos autorizados para desarrollar el juego presencial de forma simultánea.
Entre los requisitos que deben reunir las salas que quieran adherirse al acuerdo, se encuentran contar con sistemas informáticos y electrónicos compatibles y prestados por una misma red de distribución.
A juicio de Ossorio, al estar configurado el bingo electrónico de una manera "más moderna", se logrará atraer más público a las salas.
Este acuerdo es el tercer protocolo que firma con este propósito la Comunidad de Madrid desde la entrada en vigor de esta modalidad de juego en 2012, tras los alcanzados el pasado año con las comunidades de Castilla y León y el País Vasco.