Las pérdidas económicas son también el motivo por el que el Casino reclama una modificación de la Ley del Juego, que se está tramitando en la Junta General del Principado, para reducirle los impuestos y permitirle abrir una nueva sede en un local céntrico de Oviedo, a donde previsiblemente trasladaría a una parte de su plantilla de Gijón.
Aparte de los impuestos, la propia crisis y el cambio de hábito de los jugadores, motivado en parte por la ley antitabaco y que cada vez más apuestan a través de Internet, también han contribuido a las pérdidas del local de juego gijonés y de todo el sector en España. En especial se ha notado la ausencia de clientes "buenos" del Casino, que acudían con regularidad a jugar, mientras que los que acuden ahora apuestan cantidades sensiblemente más pequeñas. De hecho, las pérdidas de 600.000 euros del ejercicio pasado, a finales del mes de septiembre, son antes de contabilizar los impuestos.
En esta ocasión, el ERE afecta a 26 trabajadores, de los que siete verán reducidas sus jornadas laborales a la mitad y otros 19 serán suspendidos de empleo durante un año. Eso no quiere decir que los 19 trabajadores que fueron suspendidos ayer se pasen un año en el paro, sino que la plantilla tendrá como máximo a 19 trabajadores suspendidos durante los próximos 12 meses, pero irán rotando en el paro los distintos miembros de la plantilla.
Se trata, no obstante, de una rotación que no es simétrica, dado que como resultado de los tres expedientes de regulación de empleo anteriores hay trabajadores del Casino que ya han consumido hasta ocho meses de paro, mientras que hay otros que no han pasado ni un día de ERE.
El expediente de regulación de empleo que puso ayer en marcha la empresa no cuenta con la conformidad de los sindicatos, lo que tampoco ocurrió en expedientes regulaciones de empleo anteriores.
El expediente afecta aproximadamente al 41 por ciento de la plantilla del local de juego, que asciende a 63 trabajadores. La cifra se eleva hasta unos 80 si se tiene en cuenta a otro personal del grupo Díaz Carbajosa que también trabaja en el mismo inmueble.