Así lo recoge la propuesta que ambos grupos presentaron al Proyecto de Ley de medidas fiscales y administrativas aprobado la semana pasada en las Cortes, el cual señala que "de acuerdo con todos los sectores y asociaciones afectados, se determinará, en su caso, las fórmulas de aplicación" de la medida el año próximo, y no en 2014 como se formuló en un principio.
En el sector hostelero este retraso ha sido recibido como "un jarro de agua fría", según declara Pedro Giménez, Presidente de la Asociación de Cafés y Bares de Zaragoza, quien hace menos de un mes celebraba el paso dado por la DGA.
"Dicen que han hablado con todos los sectores implicados y que lo mejor es retrasarlo, pero a nosotros no nos han llamado para nada", comenta Giménez, que lamenta que se haya caído a última hora una propuesta que iba a ayudar a los pequeños hosteleros, "a los bares de barrio, los que más están sufriendo más la crisis".
Los operadores de máquinas tomarán parte en la operación
Entre los sectores que se han opuesto a la instalación de las máquinas se encontraban los operadores de máquinas recreativas -tragamonedas y similares- que eran hasta ahora el único prestador de los servicios de juego en los establecimientos de hostelería y se habían quedado fuera del planteamiento inicial.
"Hablan de discrepancias cuando ya estaba todo encauzado" lamenta Giménez, que espera que dentro un año, "de una vez por todas" se cubra una aspiración que los hosteleros llevan reclamando desde 2010, cuando se regularon las apuestas deportivas en Aragón y que ya está funcionando desde hace un par de años en comunidades como el País Vasco o Navarra.
En concreto, el texto inicial que formó parte del proyecto impulsado por el Gobierno y enmendado por él mismo recogía que serían un total de 1.500 los terminales que se instalarían en Aragón, pudiendo apostarse un máximo de 20 euros por envite, condiciones que por el momento se mantienen de cara a 2015.