Los impuestos cedidos son los relativos a loterías, depósitos en entidades de crédito, producción de energía eléctrica, producción y almacenamiento de energía nuclear, hidrocarburos, gases fluorados y actividades de juego.
En el caso del impuesto sobre la lotería, las administraciones vascas han acordado con el Estado que la transferencia tenga un efecto retroactivo al 1 de enero de 2013, gracias a lo que, por ejemplo, la Hacienda guipuzcoana recaudará el 20 por ciento del importe del premio Gordo de Navidad que cayó en Arrasate el pasado 22 de diciembre.
El acuerdo que se firma mañana no incluye la liquidación del Cupo -la cantidad que el País Vasco paga al Estado por las competencias no transferidas- de los seis últimos años, dado que no se han zanjado las discrepancias sobre estas cuantías que existen entre ambos gobiernos.