El primer año sólo reportarán sus utilidades, pero les bonificarán el cien por ciento del gravamen. Al segundo año, sólo será el 90, al tercero 80, y así, sucesivamente.
Con 60 años de tradición familiar vendiendo lotería. Pedro Jiménez, el Maguito de la Suerte, dice que generalmente los sorteos reparten dinero, no quitan, como ahora. “Se batalla un poco, cada vez está más flojo, pero tenemos que esperar al cliente”, señaló.