Genting calificó los “cruceros sin destino” de apuestas como esenciales para cubrir los costos de llevar a pasajeros entre el Puerto de Miami y el nuevo resort casino en Bikini, y ha introducido una demanda para que los viajes se reanuden.
El barco Bimini SuperFast zarpó por primera vez en julio, en parte, para que Genting logre establecerse como un competidor importante en la escena del juego y las apuestas de Miami. Pero en meses recientes Genting limitó su horario de navegación al tener que lidiar con el retraso de la construcción de su muelle en Bimini, la incapacidad de llevar a los pasajeros a tierra en mares turbulentos y a partir del 28 de noviembre, una prohibición a sus cruceros de apuestas que funcionan de la noche hasta la mañana, debido a problemas relacionados con las visas.
Esta semana un juez federal solicitó a los abogados de Genting y a la agencia de Protección de Fronteras y Aduana de los Estados Unidos, que aclararan sus argumentos con respecto a los trabajadores extranjeros del SuperFast quienes sirven tragos, recogen boletos y cumplen con otras tareas no relacionadas directamente con la operación del barco.
En la demanda introducida a finales de noviembre, en la Corte del Distrito de los Estados Unidos de Washington D.C., Genting insiste en que el SuperFast usa la misma provisión en la ley marítima que permite que los barcos basados en Miami empleen a miles de trabajadores extranjeros con bajo sueldo para trabajar en sus cruceros que hacen escala en puertos en otros países. Los oficiales de emigración alegan que la provisión que exime a los barcos de las leyes laborales de los Estados Unidos, no se aplica a los “cruceros sin destino” ya que los pasajeros nunca ponen pie en tierras extranjeras. En los documentos de la Corte, los abogados del estado señalan que Genting podría resolver su problema al contratar trabajadores de los Estados Unidos para el ferry, aún si eso recortara las ganancias para uno de los conglomerados de casinos más grandes del mundo.
“La parte acusadora ha venido a la Corte a solicitar que la salve de una serie de malas decisiones de negocios”, dijo la agencia en una moción introducida el lunes.
La repuesta de la agencia: “Las partes acusadoras tienen varias opciones de acción que les ayudarían a evitar cualquier daño potencial a la capitalización de mercado de su compañía madre, que se valora en 39.000 millones”.
Los abogados del gobierno ordenaron a Genting que contratara trabajadores de los Estados Unidos para sus cruceros de apuestas o que dejaran de ofrecerlos, lo cual hizo Genting el 28 de noviembre. En documentos de la corte, Genting describió los cruceros de apuestas de “excursiones nocturnas” como una parte esencial de su plan de negocios, el cual presupone suficientes ventas de boletos para financiar el costo de arrendamiento de 7 millones anuales por un terminal en el puerto de Miami.
Si bien tanto los cruceros diurnos como los nocturnos ofrecen apuestas, Genting sólo puede venderles los viajes diurnos de dos horas a Bimini a clientes con pasaporte. Para los “cruceros sin destino” nocturnos, Genting tenía acceso a todo el mercado de apuestas del sur de la Florida y promocionaba su sitio de apuestas deportivas de abordo como el único de la región.
En un affidávit del 13 de diciembre el ejecutivo de Genting a cargo del ferry sugirió que la pérdida de las ganancias nocturnas podría poner en riesgo la inversión completa.
“Sin las excursiones nocturnas, Resorts World Bimini simplemente no puede generar las ganancias necesarias para continuar con las excursiones diurnas, cumplir con nuestras obligaciones financieras y continuar con las anteriores contribuciones a la economía local de Miami”, escribió Gregory Karan, Vicepresidente Senior de Operaciones Bimini SuperFast. “Potencialmente, Resorts World Bimini no puede programar viajes futuros de la Excursión Nocturna, lo cual elimina la mitad de sus operaciones de cruceros. La pérdida potencial es incalculable”.
Al usar trabajadores extranjeros Genting y otras compañías de cruceros pueden evitar las leyes federales en cuanto sitio de trabajo que exigen sueldo mínimo de acuerdo a lo estipulado en los Estados Unidos, impuestos de nómina y el cumplimiento con otras leyes laborales. Genting dijo que emplea cerca de 250 miembros de la tripulación para el SuperFast y que reemplazarlos con una tripulación de los Estados Unidos seria “prohibitivo (en términos) de costo”, en parte debido a los costos de liquidación contractual de los trabajadores actuales.
Bob Peltz, un abogado de Miami que se especializa en ley marítima, dijo que basado en los documentos legales introducidos Resort World Bimini pareciera estar “intentando tomar ventaja de un modelo de negocios que les ahorraría mucho dinero”.
Genting está en proceso de demoler la antigua sede del Miami Herald, la cual compró por 236 millones en el 2011 como sitio planificado para un casino. Su intento para cambiar la ley de juegos de Florida no avanzó en Tallahassee y ahora los ejecutivos dicen que procederán con la construcción de un resort y complejo residencial en la propiedad con vista a la bahía, aún si no pueden obtener la aprobación para una instalación de apuestas.
En el 2012, Genting encontró una manera de ofrecerles a los residentes del sur de la Florida un lugar para apostar cuando anunció un nuevo casino en el Resort Bimini Bay en la pequeña isla de las Bahamas a 50 millas de la costa. Genting eventualmente cambió el nombre de la propiedad a Resorts World Bimini, compró un ferry de cruceros para 1.500 pasajeros para llevar a gente hasta allá y firmó un contrato de diez años para arrendar un terminal en el Puerto de Miami lo cual garantiza 7 millones anuales en renta para el Condado de Miami-Dade.
Pero los problemas persistieron con el SuperFast. Los esfuerzos por construir un muelle en Bimini para albergar el barco fueron retardados por ambientalistas que trataron de bloquear el proyecto en la corte. Genting dijo que la construcción ha comenzado y que debería estar listo para operar este verano.
Sin un muelle, Genting se ha visto forzada a usar un barco más pequeño para llevar pasajeros del SuperFast hasta tierra, una maniobra complicada que no se puede ejecutar con fuertes marejadas. Genting cancela regularmente viajes, incluyendo el de este viernes a Bimini. En semanas recientes, Genting decidió mantener el barco atracado durante la mayoría de la semana y anunció un horario de “invierno” que ofrece viajes los viernes, sábados y domingos.
En los documentos de la corte en las Bahamas referentes a la disputa del muelle, Genting afirmó que espera perder 11 millones en su empresa de Bimini SuperFast en el 2014, de acuerdo a The Tribune, un periódico de Nassau.
“No habrá impacto en las operaciones actuales”, escribió un vocero en un email. “Los viajes diurnos del barco continuarán según el horario”.