La renuncia a la autorización que presentara ante la Superintendencia de Casinos de Juegos (SCJ) la sala de juegos Termas de Chillán llevará a que la comuna de Pinto quede marginada del beneficio de pago de patentes, que permitía materializar diversos proyectos en la comuna cordillerana de Ñuble. Perdería así unos 100 millones de pesos chilenos (más de 188.000 dólares) anuales.
La crisis económica del casino derivó en la renuncia al otorgamiento del permiso que ahora pasará a un nuevo concurso, cuyos proyectos se reciben hasta marzo.
Si bien no existe obligatoriedad de postular en la misma comuna, sí diversos requisitos donde Pinto otorga puntajes altos y condiciones ambientales geográficas favorables para un casino.
Su alcalde, Fernando Chávez manifestó su tristeza por la pérdida de la instancia local y expresó su total disposición para trabajar proyectos con privados para así seguir fortaleciendo la zona turística.
Luego de la renuncia de Termas de Chillán, el Consejo Resolutivo de la Superintendencia podrá reemplazarlo el 30 de julio del año entrante, sin ser requisito que el próximo proyecto esté situado ni en el mismo lugar, ni incluso en la misma región.