En representación del Presidente de ALEA, Jorge Rodríguez, participó del acto inaugural Néstor Cotignola, quien se desempeña también como Director Ejecutivo de la flamante subsede de la Corporación. Junto a él estuvieron Felipe Corsunsky, Lotería de Provincia de Buenos Aires; Hugo Rodríguez, Lotería de Santa Fe; Jorge Payeras, Instituto Seguridad Social de La Pampa; Julio Ledesma, Iafas de Entre Ríos; María Ferreras, Lotería Nacional; Rodrigo Cigliutti, Lotería de Tierra del Fuego; Mario Trucco, Enrique Ucedo, Fernanda Belmonte y Carlos Stheling por ALEA.
Néstor Cotignola calificó como un “hecho histórico” la inauguración de la subsede y señaló que tuvo sus orígenes en la gestión de Roberto López, al frente de ALEA. También recordó a quienes ya no están en la Asociación para compartir este singular avance. “Hace un tiempo atrás, tuve un accidente, como ustedes saben, y había alguien que me llamaba todos los días. Normita, por eso esto también te lo dedicamos a vos”, expresó en referencia a Norma Gallardo, quien fue Directora General de la Lotería La Neuquina y que falleció en julio de este año. Luego del aplauso emocionado, no faltaron las palabras de agradecimiento para quienes se acercaron a compartir este relevante día en la historia de ambas entidades regionales y los “¡Fuerza ALEA!” y “¡Fuerza Cibelae!”, expresados a viva voz.
Finalmente, la bendición estuvo a cargo del Padre Alfredo Scalenghe. El sacerdote expresó: “Bendecimos personas no cosas, por eso hoy bendecimos aquí el esfuerzo, lo que les ha costado y ustedes son los protagonistas. Dios acompaña estos esfuerzos. La bendición es un don, Dios nos bendice a todos seamos o no católicos. Es el Dios de todos y la bendición se vuelve una tarea porque bendecir es decir algo bueno, es desear algo bueno. La bendición es el compromiso que tenemos que hacer, profesional y humano. Es también desearnos lo bueno entre nosotros para eso hay que dejar de lado rencillas, orgullos y otras cosas que no nos permitan construir ese sueño de Dios. Tengamos buenos deseos unos con otros, entonces acogemos la bendición pero también nos comprometemos con esa bendición para los demás, en el trabajo y en la familia”.