Cabe recordar que la Legislatura se encuentra en período de sesiones extraordinarias, por lo que los legisladores sólo pueden tratar los proyectos que remite el Poder Ejecutivo. Por eso es que ayer los senadores solicitaron la habilitación, que en la práctica implica que el gobernador Francisco Pérez hiciera suyo el texto y con su firma lo remitiera a la Casa de las Leyes.
Este proyecto fue divulgado por Los Andes el sábado pasado y fue alumbrado por esa comisión del Senado cuando se conocieron dos hechos que encendieron las luces de alarma: por un lado, la existencia de un decreto de Celso Jaque, publicado a días de dejar la Gobernación, en el que se abre la puerta en Mendoza a una potente nueva tecnología de juegos conocida como “Virtual Lottery Terminal”. Por el otro, la iniciativa del Instituto Provincial de Juegos y Casinos de implementar la “Quiniela Instantánea”, que había sido presentada el miércoles por su titular, Carlos Bianchinelli.
Así es que durante el viernes, con la firma de los senadores Gustavo Valls (Peronismo Federal), Gustavo Cairo (Pro), Matías Stevanato (Frente para la Victoria), Gerardo Del Río (UCR), Alejandra Naman (Nuevo Encuentro), Ernesto Corvalán (PD), Milagros Suárez (UCR-Leandro Alem), Jorge Ciafrelli (Frente para la Victoria) y Néstor Márquez (Unidad Popular) se presentó un proyecto de ley por el que se suspende el nacimiento de cualquier nuevo juego o variación de otros ya existentes. Además, se crea una comisión para evaluar la incidencia del juego en Mendoza.
Hasta ahí lo conocido antes del fin de semana. Ayer el proyecto ingresó formalmente, pero debería dormir en comisiones hasta que concluya el período de sesiones extraordinarias (de noviembre a abril de cada año). Entonces el senador radical Armando Camerucci lanzó la picardía en la sesión, al presentar “in voce” un proyecto de resolución por el que pedía al Ejecutivo que habilite el tratamiento de la iniciativa que presentó la comisión de juegos.
Un proyecto “in voce” es una iniciativa que un legislador presenta en medio de una sesión sin papeles, dictada a los taquígrafos durante la toma de palabra. Habitualmente los temas a tratar se acuerdan en lo que se conoce como Labor Parlamentaria, una reunión de la que participan los presidentes de cada bloque. Camerucci nunca avisó, sólo pidió la palabra y armó el revuelo.
Ignacio Ortigala, presidente del bancada oficialista, pidió un cuarto intermedio que se extendió por casi media hora. Empezaron las consultas. Mientras un grupo de senadores del Frente para la Victoria rodeaba a Stevanato (uno de los peronistas que había firmado la iniciativa) pidiéndole explicaciones y éste gesticulaba en medio del recinto, las consultas llegaron a buen término.
Entonces el Senado volvió a sesionar y Ortigala anunció que el oficialismo acompañaría el proyecto presentado. Así es que fue aprobado por unanimidad.
Está claro que una resolución del Senado no es de cumplimiento obligatorio para el gobernador Francisco Pérez, pero los legisladores de la Comisión de Juegos sonreían casi imperceptiblemente. Alguno explicaba que “avanzar con alguno de los nuevos juegos, cuando en el Senado se votó por unanimidad la voluntad de al menos debatir si es conveniente o no seguir alimentando el mercado del juego en Mendoza, tendría costo político para el Ejecutivo”.