La polémica por la cuestionada quiniela instantánea, parece no tener fin. Es que la oposición insiste a oponerse "terminantemente" a la iniciativa que impulsa el Instituto Provincial de Juegos y Casinos, ya que, según estos, incentivará el juego clandestino.
"Lo que hay que debatir aquí es cuál es el límite del juego en la provincia", apuntó esta semana Gustavo Valls, senador provincial por el peronismo federal y presidente de la Comisión Especial de Juegos y Casinos del Senado.
En ese sentido, Carlos Bianchinelli, titular del IPJyC salió a responder: “Esta iniciativa nace por un pedido de la asociación de agencieros de Mendoza en 2010. Cuando asumí fue uno de los primeros reclamos”. A ese respecto, el funcionario embistió contra las críticas a esta iniciativa: “Más allá de que se instrumente o no se instrumente, se han dicho muchas cosas. Pareciera que todo lo que el Instituto (de Juegos) hace es para perjudicar a la sociedad”. Bianchinelli aprovechó el momento para embestir contra el juego “trucho” (ilegal): “Por ahí no se ataca lo clandestino, que facturan mucho más que la quiniela oficial”.
Al mismo tiempo, vinculó de manera tangencial a los que cuestionan el nuevo juego online con esa modalidad lúdica: “No quiero pensar que el lobby que se esté haciendo sea por defender los intereses de los clandestinos en desmedro de los intereses del Estado”.
El titular del IPJyC, no dejó de hablar sobre la problemática de la adicción al juego: “El instituto es el que más se preocupa por la ludopatía, ahora vamos a largar una campaña. El ludópata no le sirve a lo agencieros, ni a los casinos ni a nadie porque genera conflictividad”.
Luego, Bianchinelli dejó una declaración inquietante: “Si el juego está legislado en Mendoza, saquémonos las caretas. El juego se instaló en la época de Julio Cobos”. Finalmente, relativizó que se refrende el nuevo —cuestionado— juego: “No hay nada definido y puede que no se instrumente si realmente esto provoca escozor en la sociedad”.