Constante Traverso comenzó la charla remarcando la importancia de la RSE en el mercado peruano y cómo ha beneficiado al país la implementación de estrategias y puesta en funcionamiento de prácticas con empresarios locales y regionales.
“La RSE es una contribución voluntaria, es un conjunto de acciones y compromisos que asumen los establecimientos. En Perú hay un 30% de pobreza en la población y es el tema número uno en la agenda. Este tema se ha institucionalizado porque existe una ley que establece la posibilidad de hacer obras por impuestos, es decir que una empresa presenta un proyecto al gobiernos para hacer una obra de infraestructura y cuando se ejecuta se puede descontar de los tributos”, explicó Traverso.
“El problema concreto de Perú es latente. Es el problema de la informalidad”, señaló Traverso. Esto acarrea que se opere fuera de los marcos normativos, al margen de las cargas tributarias y sin contar con los beneficios que brinda la formalidad. “Esta situación nace a partir de la ineficiencia de la ley, que solicita muchos requisitos y plazos imposibles de cumplir que invitan al empresario a operar en la informalidad. El 60% de la producción es informal”, señaló.
“Otro de los costados negativos de la informalidad es que hace ineficiente la asignación de recursos. En el 2006 comenzamos a trabajar para salir de esta situación: el primer camino fue crear normas y el segundo fue mejorarlas. De esta manera, las empresas pueden adaptarse a las regulaciones, sin costos que antes eran imposibles de cumplir”, agregó.
De esta manera, explicó el ejecutivo peruano, llegaron a la solución a través de “la fórmula San Román”, se hizo más eficiente la ley y se redujeron las vallas legales. El resultado fue el incremento de las importaciones y de la inversión. Actualmente en Perú, hay 7.770 salas autorizadas, 72.000 máquinas autorizadas y con lo recaudado de han hecho obras con resultados positivos para la población,
Por su parte, Javier Balbuena habló de la RSE desde el punto de vista del Estado y el empresario. “El principal actor es el Estado. En Paraguay el concepto de juego está cambiando, ya que antes el estado era muy conservador, pero desde la Conajzar se cambia esto ya que el juego es parte de la sociedad”.
De acuerdo al funcionario, el principal problema de Paraguay son las máquinas de calle. Hay un promedio de 25.000 máquinas que operan ilegalmente en la calle y que son de fácil acceso a los menores. “Por eso es necesario que apliquemos políticas más serias y transparentes para erradicar la participación de los menores ya que la clandestinidad perjudica a toda la sociedad”, destacó.
En la actualidad, de las 25.000 máquinas se ha destruido más del 30% y más del 50% han desaparecido. “El Estado debe trabajar junto a los concesionarios para que los plazos no sean muy largos y se puedan tomar medidas. Creo que en breve el 100% de las máquinas estarán fuera del mercado”, aseguró.
“Desde el punto de vista del empresario, la RSE es un balance entre el Estado y las empresas y las consecuencias en la economía. Debemos humanizar el juego y nuestro entorno. La RSE no es sólo hacer una donación, también implica el cumplimiento de las leyes, hacer bien las cosas y a través de eso recibiremos los beneficios”, señaló Balbuena.
Finalmente, remarcó que la RSE se puede aplicar a través del Estado o de forma voluntaria. “Debemos ser más proactivos y no dejarlo solo en manos del estado, aunque si éste tiene una buena política de RSE, la participación será mayor”, concluyó.