Ese “pero” son las “abultadas” fianzas de impuestos que tendrá que pagar todo aquel que quiera abrir un casino –con la anterior ley no era posible que se instalasen en la región– o un establecimiento con juegos de casino, tales como el póquer, la ruleta o el “blackjack”. En esto último es pionero la región, pues en el resto de España a estos juegos solo se puede jugar en casinos.
La cuantía de las fianzas asciende, según los empresarios, a 2280.000 euros, entre una cantidad fija de 180.00 y una variable de 100.000, más un capital social de 250.000 euros”. “En los tiempos que corren, cómo encuentras a alguien con esa cantidad de dinero”, se preguntaba Sánchez Colilla, quien también confesó: “En estos momentos cuando vas al banco y dices que eres del sector del juego, automáticamente se cierran en banda”.
Estas fianzas ponen en peligro tres proyectos que están sobre la mesa en la región. O bien para adaptar salas ya existentes a la nueva legislación o bien para construirlas. Es el caso de Puertollano, Guadalajara y Cuenca. En las dos primeras ciudades “existe el propósito de convertir bingos en establecimientos con juegos de casino”, mientras que en Cuenca se abriría otro local de este tipo. Aunque, eso sí, repiten, “siempre que la falta de financiación no acabe truncando el proyecto”.
El presidente de Aebicma pone el ejemplo de la Comunidad de Madrid, donde a los casinos se les pone una fianza de casi un millón de euros, aunque la capacidad de sus salas “varía mucho”. Cuenta este empresario que en Madrid hay aforo para 5.700 personas y en Castilla-La Mancha solo será para 250.
Por todo ello, desde el sector piden al consejero de Hacienda, Arturo Romaní, “una reunión” para negociar una rebaja en las fianzas de impuestos. “La administración siempre se ha mostrado muy receptiva y esperemos que ahora también entienda la situación”, decía ayer esperanzado Sánchez Colilla.