El comisario y subdirector Augusto Martínez explicó que el desarrollo de la investigación tuvo su norte en la inteligencia comunal, promovida por los residentes de la zona, quienes aportaron información sobre actividad anormal en la edificación (entrada y salida constante de vehículos).
Durante el allanamiento, 30 personas (adultos mayores) estaban en el lugar, y cuatro de ellos fueron detenidos por tener participación en la administración del lugar e igualmente, fueron confiscadas 20 máquinas tragamonedas.
Otro dato importante fue que en el casino clandestino no se incautó dinero en efectivo o puntos electrónicos, pero se logró ubicar vouchers de pago con registros de tarjetas de crédito y débito, lo que hace presumir que la cancelación de las jugadas se efectuó en otra locación.
“No vamos a permitir que se sigan cometiendo este tipo de delito que va en contra de la paz y tranquilidad de la ciudadanía. Los oficiales encargados de la investigación manejan datos importantes que les permitirá dar con el paradero de los dueños del local, quienes tendrán que dar la cara ante la justicia por este ilícito”, sentenció Martínez.
Sobre el procedimiento tuvo conocimiento la fiscal quinta del Ministerio Público (MP), igualmente el subdirector señaló que este tipo de infracciones está sancionada por la Comisión Nacional de Casinos, Salas de Bingo y Máquinas Traganíqueles (slots); ente que dictamina que estos negocios sólo podrán operar en zonas que se encuentren declaradas por el ejecutivo nacional como turísticas.