Las carreras de caballos son un negocio deficitario. Una de las formas de financiarlas fue adjuntarles actividades conexas, ya sea un shopping o en el caso de Uruguay, se ofrecieron salas de juego de apuestas que son superavitarias. Ocurrió con Maroñas y ahora con Las Piedras. Según supo El Observador, el centro hípico canario tiene previsto un déficit operativo anual de U$S 3 millones, mientras el de Maroñas ya es mayor: U$S 5 millones.
Hípica Rioplantense tiene cinco casinos donde la gran atracción son los slots. El de Montevideo Shopping es el de mayor facturación. Allí cada máquina recauda unos U$S 250 por día, según fuentes del mercado consultadas por El Observador.
Las otras salas están ubicadas, una en Pando, otra en el centro de Las Piedras que fue la última en abrir; otra en el Centro Comercial Parque Roosevelt junto al Geant que es la de más baja facturación; y la restante está en 18 de julio y Yaguarón, donde funcionaba el diario El Día, que trabaja a buen ritmo, según se informó. En 2012, esas cinco salas tuvieron una facturación que superó los US$ 115 millones de los cuales 40% fueron para Hípica (US$ 46 millones), 5% para pagar premios de las carreras de caballo (US$ 5,75 millones) y el restante 55% fue para el Estado (US$ 63,25 millones).
Javier Chá, Director Nacional de Casinos dijo a El Observador que se había establecido, antes de la licitación del hipódromo pedrense que se aumentaría el pago de arrendamiento de salas de juegos, trámite que en estos momentos está por aprobar el Poder Ejecutivo. Del acuerdo habían participado la Intendencia de Canelones y el Ministerio de Economía. En ese momento, no se sabía si el oferente ya contrata con el Estado o sería un socio nuevo para un negocio de régimen mixto. El único oferente que se presentó al llamado para el hipódromo de Las Piedras fue Hípica Rioplantense, por lo que al ganar la licitación quedó con el nuevo precio.
El sistema de pagos a Hípica también se modificará. Hasta ahora la empresa recibe 40% de la facturación, 5% va para premios de las carreras -Hípica oficiaba de agente de retención-, y 55% es para el Estado. En el futuro, la empresa recibirá 39,2% de la recaudación -incluye el 4,2% del aumento-, y el Estado obtendrá el resto pero se hará cargo directamente de pagar los premios por las competencias hípicas.
Los sistemas mixtos entre la Dirección Nacional de Casinos y los privados implican que las empresas se encargan de instalar las salas de juegos, desde las alfombras, la decoración y hasta las tragamonedas, mientras que el Estado paga por ello un arrendamiento anual en base al nivel de apuestas. El riesgo que asumen los privados es tener un ingreso variable que depende de las ganancias de las salas.
Las Piedras
El Hipódromo de Las Piedras se reinauguró el sábado 18 de mayo con la presencia de autoridades del Poder Ejecutivo, como el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, el intendente de Canelones Marcos Carámubla y Chá, que besó la cinta que simboliza la apertura del emprendimiento.
En sus discursos, Guerrero y Carámbula defendieron la asociación del Estado con privados que permitió la reapertura del hipódromo que genera empleos directso a 150 personas e indirectos a otras 450 vinculadas a la villa hípica que tiene una capacidad para atender a 250 equinos. “Esto es ganar-ganar”, afirmó Carámbula antes de cortar la cinta.
Las asociaciones con empresarios privados no eran bien vista por la izquierda, pero Guerrero comentó que el Frente Amplio fue aprendiendo que los vínculos estratégicos con privados resultan, en algunos casos, beneficiosos para ambas partes.
Estado ganó U$S 80 millones en 2012
La Dirección Nacional de Casinos tuvo en 2012 ingresos totales por U$S 240 millones de 33 establecimientos que gestiona en todo el país. Esas salas dejaron una ganancia neta para el Estado de U$S 80 millones, informó a El Observador Javier Chá, Director Nacional de Casinos. Todas las salas dieron ganancias, comentó. El 96% de los ingresos de la Dirección de Casinos proviene de los slots que son las máquinas tragamonedas, mientras que el 4% restante proviene de los juegos de paño como la ruleta y las cartas.