En un escueto comunicado de prensa, la firma señala que Héctor Luna presentó “por razones profesionales y de acuerdo con la compañía, su dimisión como Vicepresidente de Codere Argentina S.A. y sus sociedades participadas”.
El mismo informe agrega que Luna “ha comunicado a la compañía su decisión de desarrollar otros caminos profesionales, y Codere ha aceptado su dimisión”.
“Codere agradece a Héctor la profesional aportación como máximo responsable de la filial Argentina durante el último año, y le desea el máximo éxito en su futuro professional”, finaliza el comunicado dado a conocer por la empresa española, que opera desde hace veinte años, catorce salas de juego en la provincia de Buenos Aires. El negocio local es el que más ingresos le reporta al grupo español, con 654 millones de euros facturados en 2012.
Cabe señalar que a Codere le resultó positiva la salida de su vicepresidente en Argentina, al menos en el valor de sus acciones en España, que venían en franca caída días atrás.
Con alzas de hasta el 16% en la Bolsa de Madrid, buena parte de la sesión de ayer mostró una tendencia positiva, impulsando la suba de los papeles. Un impulso que, dicen los expertos, además estuvo alimentado de motivos técnicos.
En los últimos días, los ojos de los inversionistas estuvieron puestos en la deuda de Codere, cuyo “rating” ha vuelto a recortar la agencia Moody’s, lo que ha provocado una fuerte avalancha de ventas de sus papeles en la Bolsa de Madrid, y generó una baja del 41% en el precio de sus acciones en solo cinco jornadas de actividad bursátil.
Este brusco retroceso, dicen los expertos, auguraba un brusco y especulativo giro alcista en el corto plazo, con el que recuperar parte de lo perdido y que explicaría la suba de ayer. Tanto es así que la gráfica de Codere se quedaba a media sesión de ayer, a sólo un 2% de borrar el brusco desplome de anteayer (-22%).
De acuerdo a diversos rumores y notas periodísticas, el problema que enfrenta Codere es la refinanciación de un crédito por 60 millones de euros, cuyo vencimiento está previsto para el 15 de junio. Y si bien las noticias fueron desmentidas por la propia empresa, los rumores aseguraban que Codere sería incapaz de atender sus compromisos, lo que generó la venta impulsiva de acciones por parte de los inversores.
Desde la agencia de calificación Moody’s se apunta además a otros créditos en pesos argentinos valorados en unos 29 millones de euros, que también vencerían antes de cierre del primer semestre del año. Y por si fuera poco, se escucharon rumores sobre posibles demandas de los bonistas, por falta de información de riesgos. Si bien la compañía se ha apresurado a anunciar que “no tiene conocimiento formal ni informal” de esta supuesta iniciativa legal por parte de los bonistas, los diversos rumores golpearon días atrás la cotización de Codere haciéndole perder Buena parte de su valor de mercado.
Pero los factores técnicos mencionados y las especulaciones por la futura marcha del negocio en Argentina, uno de los mercados más complicados para Codere en lo que va de año, permitieron a la firma sumar su segunda sesión consecutiva de fuertes alzas. Basta con decir que el volumen de negociación volvió a rebasar el medio millón de títulos, cuando su media está en solo 83.500 acciones.