El Casino Cirsa de Valencia tiene una construcción absolutamente sostenible: logra una disminución del gasto energético entre un 30% y un 60% inferior al de un edificio normal. El encargado de construirlo fue el arquitecto José María Lozano Velasco.
Los establecimientos consumen una gran cantidad de energía. Antes, hace pocos años, parecía imposible hablar de un casino sostenible, amable con el medio ambiente. Ahora es una realidad. Y no sólo uno, son muchos los que han decidido dar un paso adelante y darle una mano al planeta.
Hay más ejemplos. Es importante lo que está haciendo el grupo canario Lopesan (dueño de varios hoteles y casinos). Todas y cada una de sus propiedades son construcciones sostenibles y amigas del medio ambiente.
Otro aspecto que se debe tener en cuenta a la hora de comprometerse con la naturaleza es el tipo de productos que se utilizan. En este sentido, la empresa EGM Green es un verdadero ejemplo.
Caesar Entertatinment Corp. y Boyd Gaming Corp. de Atlantic City son otras dos entidades que, en los últimos tiempos, han demostrado un serio compromiso. Por eso, han sido reconocidas.