Según informaron fuentes policiales, los hombres armados entraron a la sala de juego y maniataron con alambre a una empleada de limpieza.
El subcomisario Gabriel Isaza, de la comisaría 35 de la ciudad, dijo que una de las personas tenía el rostro tapado y que la otro actuó a cara descubierta.
"Tenían pleno conocimiento de las instalaciones y de los movimientos internos del casino porque fueron directamente al lugar donde se encontraba el dinero", indicó Isaza.