El grupo, que ya tiene en funcionamiento una escuela de hostelería y turismo, incorporará a sus instalaciones ruletas y mesas de juego, y contará con un equipo de siete profesores, coordinados por Ricardo Ondaro, formador con experiencia y que ha pasado por distintos casinos del país.
Ondaro indicó en una rueda de prensa que no existe en la región una oferta formativa similar, mientras que en España hay pocos centros dedicados a esta cualificación, y remarcó que están realizando gestiones con el Gobierno de Castilla-La Mancha para conseguir expedir para sus alumnos una certificación oficial.
“Eurovegas es un semillero infinito de posibilidades”, agregó Ondaro, quien consideró que en cuatro o cinco años podrían estar funcionando ya casinos y hoteles, y señaló que mientras tanto y a pesar de la crisis que también se siente en los casinos, hay posibilidades laborales en torneos de poker, cruceros o en el pujante mercado latinoamericano.
Ondaro explicó que habrá diversos monográficos sobre juegos concretos, pero estimó que en unos cuatro o seis meses se podría tener preparados a profesionales, listos para empezar a trabajar.
El gerente de la escuela de casino, Carlos Pedragosa, recalcó que Eurovegas es un proyecto “bonito y llamativo”, atractivo en sus posibilidades de empleo futuro para una ciudad con más de 15.300 desempleados, y avanzó que sus precios serán competitivos para permitir formarse al mayor número posible de personas.