Calero quien es fundadora del Centro de Asistencia, Capacitación e Investigación en Socioadicciones (CACIS) de Argentina elogió la apuesta del gobierno provincial que, a través de sus instituciones despliega políticas tendientes a brindar asistencia y contener a quienes son víctimas de las denominadas adicciones sociales.
Si bien reconoció que en Misiones todavía resta conformar un equipo pleno de asistencia a los adictos, valoró la incorporación de la autoexclusión de los ludópatas en las salas de juego, considerada como “una medida de ayuda que se le da al jugador para algo que él no quiere hacer, que es seguir jugando”.
“En este momento el nuevo equipo de profesionales ha estado desarrollando un programa y una capacitación sobre la tarea de prevención de las distintas adicciones, no solamente drogas. Al mando de este programa está Anahí Repetto con el fin de empezar trabajar también con otro tipo de enfoques de prevención dentro de las familias y más que de prevención, de cambios de conducta dentro de la familias”, explicó.
La moda de jugar en casa
Calero manifestó que últimamente se han encontrado con la tendencia de los juegos de poker en las casas de familia. Relató de casos de chicos que salen del colegio y es común que se reúnan y que jueguen a las cartas “y como alguien tiene un pequeño dinero para la compra de un alfajor o de una bebida, ese dinero se apuesta y a lo mejor estamos jugando al truco. Entonces evidentemente que eso está entrando desde muy baja edad”.
Otra de las tendencias que hoy llama la atención de los especialistas es la predominancia del juego patológico en los adultos mayores que hallan en las apuestas una manera de llevar su tiempo libre. “Los adultos mayores están solos, los hijos están muy ocupados y los nietos ya están grandes, ya no recurren a la casa de los abuelos. Y esos abuelos solos encuentran hasta en los centros de jubilados el armado de un bingo para entretenerlos y después del bingo los llevan a un paseo que puede ser conocer un casino”, advirtió.
Sobre las personas que reciben planes sociales y el estigma que pesa sobre ellos y que reza que “gastan todo su dinero en el casino”, la psicóloga reflexionó sobre la necesidad de comprender que vivimos en una sociedad de consumo donde tener o contar con “esto o aquello” es sinónimo de “pertenecer”.
Todo en su medida
Respecto al acceso de los juegos en red por parte de los niños, jóvenes y adultos, sostuvo que están terminando en la ciudad de Buenos Aires una investigación sobre cómo se inician los adolescentes en etapa del secundario en el uso de los juegos a través de Internet y en qué juegos.
Para Calero, lo primero que hay que hacer es lo que se hacía con la televisión, moderando las horas que un chico va a estar frente a ella o utilizando la computadora. “Yo creo que desde todos los ámbitos este control lo tenemos que tener. Recuperar el núcleo familiar y la puesta de límites. Límites en el cuanto, en el adonde y donde estoy metiéndome y cuanto tiempo. Nada es malo, el problema es la intensidad y la frecuencia, esto mismo pasa con un juego en un casino. Ese es el desafío”, remarcó.